AFRONTANDO EL CAMBIO

El otro día terminé de leer Clienting, de Luis M. Huete y Andrés Pérez; recomiendo su lectura a todo el mundo que quiera entender y plantear estrategias para el incremento de la fidelidad de sus clientes y traducirlo en rentabilidad.

En la parte final del libro, los autores plantean las diferentes fases para la implementación del cambio cultural que puede suponer en cualquier organización el establecimiento de estrategias de “Clienting”; os transcribo una parte del capítulo en la que se plantea una analogía con una de las más recurrentes “new year resolution”:

“Casi todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida un firme propósito. Son frecuentes a principios de cada año y con motivo de determinadas fechas especialmente señaladas como el matrimonio, la llegada de un hijo, un cambio de trabajo o domicilio, o simplemente un nuevo cumpleaños.

En nuestro caso, un propósito recurrente y además compartido es el de dedicar más tiempo al deporte. De hecho nos sucede que, como a tantos otros profesionales, la falta de tiempo nos obloga a veces a habilitar parte del espacio que antes dedicábamos al ejercicio físico para, entre otras cosas, poder escribir este libro sin por ello dejar de lado a nuestras respectivas familias.

Pero todos sabemos que muchos de estos buenos propósitos nunca llegan a cumplirse, y a pesar de ello es bastante frecuente que nuestro regalo de Navidad sean unas estupendas zapatillas de jogging o una equipación completa de paddle. El problema es que no eso no está todo hecho, como a veces nos gustaría.

Efectivamente, para que el cambio tenga lugar es preciso mucho más. En principio, una determinación poderosa. Parece algo sencillo, pero estamos hablando de cambiar los horarios de nuestras vidas, transformar nuestros esquemas, incluso retocar nuestra escala de prioridades y, por tanto, de valores.

Pero no queda ahí la cosa. Si seguimos pensando que tan sólo se trata de comprarnos las zapatillas deportivas y empezar a correr, el fracaso está asegurado. Es necesario sacar tiempo, y para ello probablemente hayamos de reorganizar nuestro trabajo, quizá delegando algunas tareas que antes realizábamos personalmente. Además, deberemos prever que alguien pueda quedarse con nuestros hijos, o bien habilitar un momento en que nuestra pareja esté disponible para ello.

Habremos igualmente de localizar una cancha adecuada para practicar nuestro deporte que se encuentre a una distancia prudencial de nuestro domicilio o lugar de trabajo. Quizá sea conveniente tomar algunas clases y, para deportes de equipo o competición, buscar un grupo de personas que coincidan con nuestro empeño, sean igualmente constantes, y cuyo horario resulte compatible.

Finalmente, una vez hecho todo ésto queda un último requisito inexcusable: disfrutar. Puede divertirnos sencillamente el juego como esparcimiento, o puede ser que vayamos notando una mejora física o una disminución del peso corporal que nos recompense el esfuerzo. En cualquiera de los dos casos, es necesario tener claros cuáles son nuestros objetivos para poder percibir el refuerzo positivo de ver como, poco a poco, vamos alcanzándolos. Sin ello será imposible una prolongación a largo plazo de nuestro propósito deportivo ya que, por lo general, cuando las cosas nos suponen un sacrificio sin recompensa apreciable, la buena voluntad termina cediendo más tarde o más temprano.”

¿Qué os ha parecido? Personalmente, creo que es genial, y que resume completamente todo lo que debemos plantear antes de implementar un cambio importante en nuestra organización; creo que antes de afrontar un futuro cambio en mi organización o en un cliente, releeré el pasaje, o no?, o, vosotros qué pensáis?

Saludos,

Pepe Moral Moreno

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One thought on “AFRONTANDO EL CAMBIO

  1. Asi es Pepe es un ejemplo fantastico que lo trasladamos a nuestros trabajos, proyectos etc… y que si se cumple con todos sus pasos y creyendo en ello al final seremos maratonianos.

    Por cierto tu blog esta muy chuli, yo quiero uno igual ya hablaremos

    Un saludito

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