¿TIENES BUENAS IDEAS DE NEGOCIO?

si tienes ideas de negocio… no tienes nada!

ideas de negocio brillantes
One last bright idea – cc djwtwo

Últimamente tengo muchos debates con compañeros y proyectos de emprendedores sobre el valor real de las ideas de negocio; seguro que todos nos hemos encontrado alguna vez con aquellos que le dan tanto valor a su idea que ni siquiera te lo quieren contar por si se la roba alguien, como si fuesen tan especiales que piensan que ningún otro ser humano en todo el espacio tiempo ha tenido una idea exactamente igual que la suya.

Casi siempre llegamos a la misma conclusión… las ideas de negocio no valen nada si no se tienen las ganas, la actitud (o el valor), y la oportunidad de ponerlas en marcha. No conozco todavía ningún negocio de la era moderna cuya idea fuese tan disruptiva que la ejecución de la misma pasase a un segundo plano en el éxito de la organización.

Pero… qué pasa cuando las buenas ideas surgen en el seno de una organización? cuando los que la tienen no quieren ponerlas en marcha porque se encuentran en su zona de confort privilegiada que les otorga un trabajo por cuenta ajena, o una dinámica estable en su autoempleo o proyecto emprendedor?

En todas las organizaciones corremos el riesgo de “matar” las buenas ideas guardándolas en un cajón, o simplemente no ejecutándolas. El problema es que además parece que tiene un efecto vírico pernicioso… cada vez que matamos una idea, estamos abortando dos ideas futuras, al encontrar el equipo de trabajo que no existe ningún motivo positivo por el cual compartir y poner en marcha las ideas propias.

Si en la realidad ocurriese lo que se discute en el vídeo; o sea, si el tío de los nombres en la lata de la coca cola no estuviese incentivado a generar ideas, todos nuestros proyectos se verían abocados al más absoluto fracaso, centrado en lo importante que es respetar, desarrollar y potenciar la idea original, que no nos engañemos, por muy buena que sea, y por mucho impacto que tenga en nuestros clientes, acabará madurando y entrará en declive.

Y para que las buenas ideas no sean monopolio de multinacionales poderosas, simplemente tenemos que trabajar en tres sencillos pasos:

1. fomentar la cultura de la innovación: trabajemos con nuestro equipo en establecer un entorno innovador y creativo, mediante la aplicación de diferentes técnicas, como tratar la oficina como un espacio distinto y continuamente renovado realizando (y fomentando que realicen) pequeños cambios en la decoración, de manera que se despierten los sentidos y favorezca la creatividad; podemos dedicar tiempo a reuniones divertidas en las que se discutan de temas no directamente relacionados con el foco del trabajo, pero siempre buscando enfoques empresariales sobre otros proyectos que favorezcan el benchmarking y el pensamiento lateral.

2. incentivar las buenas ideas: establezcamos incentivos para aquellos que tienen buenas ideas… no necesariamente monetarios… un reconocimiento, o simplemente, que la idea pase al punto 3 en muchos casos es más que suficiente.

3. ponerlas en marcha: por último, ten las mismas ganas, actitud (o valor), y pon los medios para dar la oportunidad de ponerlas en marcha….

A lo mejor, así evolucionamos…. o no? o, vosotros qué pensáis?

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